Qué cambia la solución
Una persiana que no sube puede tener un problema en la cerradura, las guías, las lamas, el eje, los muelles o la motorización. Actuar solo sobre el punto visible sin localizar el origen puede repetir el bloqueo o generar un riesgo por caída o tensión acumulada.
Situaciones que atendemos
- Persianas metálicas bloqueadas
- Cierres de comercio
- Cerraduras de persiana
- Mantenimiento de accesos
Decisiones que conviene confirmar
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Identificar si el cierre es manual o motorizado.
- 02
Comprobar si está torcido, descolgado o bloqueado en una guía.
- 03
Separar la incidencia de cerrajería de una avería de motor o alimentación.
- 04
Asegurar el cierre antes de realizar ajustes o sustituciones.
Cómo se desarrolla este servicio
- 1
Descripción y fotografías
El tipo de persiana y el punto donde se detiene orientan la primera valoración.
- 2
Diagnóstico del conjunto
Revisamos cerradura, lamas, guías y accionamiento antes de proponer piezas.
- 3
Prueba de recorrido
Tras la actuación comprobamos apertura, cierre y bloqueo sin forzar el sistema.
Evita agravar la incidencia
No tires con varias personas, no puentes un motor y no trabajes bajo una persiana descolgada. El peso y la tensión de algunos cierres exigen inmovilizar el conjunto antes de manipularlo.